Miguel Ángel Tortorello volver  
 

Nació en Buenos Aires, en Villa Luro radicado posteriormente en San Antonio de Padua. Ha obtenido reconocimientos por su obra poética, entre ellos, Diplomas de Honor del Café Literario, Tango y Danza, de la Antigua L´Aiglen. Mención de la Academia Porteña del Lunfardo por Héctor Lema. Plaqueta de Bronce por el Sr Claudio Lozano. Medallas en el Cordel Literario, en el Café Literario y en la Casa de la Cultura de Merlo. Participo en Glosas del vals: “Quema esas cartas” grabado por Claudio Lozano. En reuniones de poeta del Hotel Savoy y en la Manzana de las Luces, en el Bar “El Progreso” de Barracas, en Mar de Ajó, en “La Morocha”, el “Gato Negro” y en el primer ”Museo Histórico de la Poesía Manuscrita” en San Luís. Escribió en Antología de la Casa de la Cultura de Merlo y colaboró en La Razón. Concurre al Ministerio para la Poesía en SADE.

 

 

 

ANTE

Ante: del sol, del viento,
de los atardeceres
con sus rojos firmamentos,
   de la lluvia de estrellas,
 de mis futuros dolores
en mi cuerpo, de gastadas primaveras.
¡Quiero verte! Es mi anhelo.
Tan sólo eso quiero.

Ante: tanto desconsuelo,
tiempos que se perdieron,
miradas de color verde,
con mis sueños eternos.

Ante: las caricias que se fundieron,
los besos que quedaron impresos
en tus labios, con gusto
a alguna lágrima, cuando de mí se fueron.

Ante : esas caminatas tomados de la mano,
el terror nos hacía escondernos
entre las ramas de algún cerco,
y vivíamos nuestro amor…
Que no pudieron romperlo.

Ante: la emoción que me produce
hacer estos versos,
son tuyos no importa el tiempo,
tampoco que estés lejos.
Dios me dio esa lucecita
y te traigo cuando yo quiero.  

 

¡TAL VEZ LO INTENTES!

De los febriles fríos y caudalosos ríos ya no queda nada…
Eran tuyos, fueron míos, mi piel está quebrada, mi figura gastada
pero tanto cubrió mi cuerpo el corazón,
como una concha cuida a su perla cultivada.
En el fondo del mar, de abrazos, de amor,
de tornados, de remolinos, de correntadas.

Y cada tanto en señales de vida sale,
en flechas a las playas, en redes a pescar otro corazón.
Sin culpa, sin temor, así mi cuerpo lo cubrió para dar.
Hasta cuando…acumulador de historias de pasión.
No me avergüenza ¿Alguna vez te recuerdas?
Que viví en tu vida, fui tu presencia,
no importa que pasaran lo años,
sin que no haya adiós, ni despedidas.

Como termina esto si en mí vivís.
sos la raíz de un árbol viejo si no te fuiste de mí.
Si quedan tus verdes, el color que amo.
Tu blancura de niña, los roses de aquel verano, tus manos tiernas.
Supe de tus caricias. Mis yemas de deslizaron en tus hermosas piernas.

Mira, te lo aclaro, es mi corazón que habla.
Nunca me olvido de esos besos eternos, largos.
Imagen de tus labios en color, apenas pintadas.
Y te besé una y mil veces, y te abracé.
Todavía tengo ese gusto a miel
qué importa cuanto. Pasaré como un tonto,
pero un tonto enamorado, enamorado fiel.

Divagar, hoy quiero montarme en una nube.
Caminar estrellas, buscar el infinito.
Soñar en tus ojos verdes, que se posaron en mí
llenos de amor y primaveras.
Revolveré el universo, daré vuelta el mundo
para dar con ellos.

Esto es tuyo, te lo mando, con las alitas de mi mente.
Tal vez recuerdes quien fui.
Tal vez lo intentes !!!

 

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