| DESPEDIDA
Te
marchaste con el alba
a buscar la noche,
dos luceros te llamaban.
Te mostraban el camino,
tu boca la nombraba.
La muerte esperaba.
Y fuiste blandamente
Quedó en tus labios una sonrisa Tu cuerpo cubierto de seda y flores,
reposaba tranquilo,
tu alma estaba lejos,
con los ojos cerrados parecías dormido,
más la muerte estaba presente,
mi corazón se apretaba,
los ojos me dolían. ¡OH DIOS! qué dolor enorme,
cuando te cubrían,
el saber de no verte nunca más.
Ese mármol frío sería tu morada,
Y esa mujer vestida de negro
sonriente se desvanecía.
Ya estabas a su lado. EN EL LAGO
Me encuentro sola
Junto al lago.
En el cielo
las estrellas son puntitos luminosos,
que se dibujan en el agua.
Miro el paisaje,
un marco de palmeras
la brisa suave,
acarician mi piel,
trayéndome una voz lejana
que me grita:
¡Te quiero!
mirando las frescas aguas
reflejadas junto a la luna,
veo mi cara,
busco la tuya,
no la encuentro,
no estás a mi lado
en el lago...
Estoy sola. |