A
LA VIRGEN STELLA MARIS
de la capilla de la subprefectura de C. del Uruguay, Prov. de Entre Ríos Virgencita Marinera, Que presides la capilla,
y entre olas temblorosas, parecieras navegar,
un ramito de florcitas pequeñitas y sencillas
es la ofrenda primorosa, de los hombres del lugar. A ti arriban navegantes, de distintas lejanías
que en dialectos extranjeros, a ti vienen a rezar,
y se mezclan sus palabras, al decir las letanías
y parece que expresaran, un idioma universal. A ti llegan pescadores, con sus rostros tan curtidos
por el viento de los ríos y la tempestad del
mar
y se nota en el silencio, de esos seres tan sufridos
que con sólo su mirada, ellos saben implorar. Virgencita Marinera ¡Que iluminas la capilla!
yo no he surcado los mares, ¡ni las redes sé tirar!
yo sólo soy caminante, por el viaje de la vida
Virgencita Marinera … ¡yo también
vengo a rezar! BIEN DE FAMILIA
"Familia hubo siempre, ¡pero hoy la necesitamos más que nunca! "
Jaime Barylko ¡Pobre mantel! … ¡mi pobre
mantel Blanco!
El que bordó mi madre, en sus mejores años
juveniles,
del que mi padre levantó las copas … ¡En
tantas Navidades! …
Tintineando el champán en sus burbujas …
y el sonoro cristal en su alegría! ¡El que una tarde, me entregara ella …
con las palmas mirando hacia el cielo!
como clamando al Señor … ¡Misericordia!
¡por tanta ingratitud y desconsuelo! ¡Entre sus hilos, se tejió mi vida!
y en Él anidan, sumados cumpleaños …
y en su bordado Richelieu, están muy quietas …
las voces familiares, las palabras amigas …
¡Y el tañir de las campanas de Año Nuevo! … ¡Pobre Mantel! … ¡Mi pobre
Mantel Blanco! …
¿Quién cuidará de ÉL, cuando yo parta?
¿Quién le amará, como lo hiciera ella? …
y estirando sus pliegues … tibiamente …
mantendrá refugiado en sus dobleces …
¡El sagrado calor de la Familia! |