YO
SOY LA HUMANIDAD
Yo soy la humanidad.
En mí late el sentido de la vida,
el sino recorrido en los milenios,
el trágico deambular de tantos sueños.
Yo soy la humanidad.
Yo represento el símbolo ancestral
de oscuras luchas, los látigos sedientos,
las hogueras, el cosmos infinito.
La impotencia.
Yo soy la humanidad
y la conozco.
Emerjo día a día de sus ruinas.
Despierto noche a noche en sus tinieblas
bebiendo sus angustias marginales,
cayéndome y levantándome
en siglos sucesivos,
mordiendo las miserias,
desgastando el dolor hasta la médula,
lacerando las ansias de frescas madreselvas,
trepando por las grietas de sutiles esencias,
llorando en las vigilias,
tiritando en las piedras.
Yo soy la humanidad.
¡No me detengas! Y TODAVIA
Y todavía camino mis silencios
sobre huellas oscuras
de otros tiempos.
Y todavía despierto huracanada
las embriagadas luciérnagas
del alba.
Y todavía me laten emociones
desde lejanos laberintos
arteriales.
Y todavía enarbolo el equilibrio
en torrente de cieno
y tempestades.
Y todavía soy la misma,
célula a célula,
gota a gota.
La misma, sí,
desde la noche empecinada
hasta la aurora. |