PABLO
Y FEDERICO
Y
ahí van
corriendo
Pablo y Federico...
Pablo por Picasso
y Federico por Lorca. Ambos con visiones de
colores y cantares,
de claveles y sangre
de sol, pasión y tragedia. Lo intangible del mundo
resurgiendo a pesar de todo
el arte dentro del alma
Pablo y Federico. Pablo por Neruda
aquel del amor y el poema.
y Federico, el de la blanca camisa
manchada de sangre limpia. Ambos correteando y jugando
porque son niños de final de siglo.
Aún no se han enterado del porqué
de sus nombres. Aún no saben de guerras
ni amores tristes que
titilan bajo las estrellas. EL INFIERNO O EL PURGATORIO
Como
el Dante me encuentro solo
en la selva oscura
soñando que algún día
por el camino que transito
me espere mi madre
y a mi encuentro venga. Porque apiadándose Dios
de su amor,
perdone los pecados escasos
de mi mediocre vida. Pesara en la balanza
las oraciones y el cariño maternal.
Contra las dudas, tristezas y pesares
que abundaron, las calumnias, mentiras,
envidias e hipocresías que contra mi fueron.
Pesará también mi honestidad,
mi falta de malicia y el deber antepuesto
a todo deseo, como desde la cuna
fue aprendido. Mis pecados de amor serán resaltados
porque amar fue mi norte.
Y así, sencillamente,
junto a ella, esperaré el último juicio,
sobre el camino. |