Lina Caffarello volver  
 

- Buenos Aires, Argentina - poeta, pianista y fotógrafa artística, pertenece al Consejo de Redacción de la revista de literatura “Tamaño Oficio”.    
Coordina la página  weblog “El Escribidor”.
Participó de varias antologías, entre ellas, “Piel de Sueños” (1997, en reconocimiento al escritor italiano Antonio Tabucchi).
 Coordinó e integró “Cuando salí de Cuba” (2000)  y  “Aduanas de aire” (Santiago de Cuba, 2002).  Publicó los poemarios “Suma y resta” (2003) y “Alguien tiene un talismán” (2004).  Tiene en preparación, “Espumas”. 
Ha obtenido premios en certámenes nacionales. 
Recibió el Certificado por el aporte a la Cultura Nacional, otorgado por el Círculo Literario “Bartolomé Mitre” y la Municipalidad de Azul, Pcia. de Buenos Aires (18-8-04), y el Reconocimiento a la Labor Literaria otorgado por la UNEAC de Santiago de Cuba (25-9-99).
Intervino con la ponencia “ Safo, aristócrata y mujer de letras ” en la VIII Convención Internacional de Escritores de Lenguas Europeas - Málaga, España, 2003.
En el año 2005 participó de la IX Convención con la ponencia  “Gilgamesh, el rey eterno”.  Ambos textos, con su traducción a inglés, fueron incluidos en los respectivos libros de la  CIELE.

 

 

 

GORRIÓN

Yo quería cantar,
llenar de notas el silencio.
Con una voz de orfebre
trazar círculos y pájaros,
poner margaritas en la luna,
o una mata de escarcha en el infierno.
Quería cantar,
pero nadie ve la voz,
nadie percibe el aroma de un arpegio.
Cantar como la Pons,
ser Aída o Butterfly,
cortar con el filo de la noche
la loca envoltura de los sueños.
Yo quería cantar,
con el aire de las fusas
llegar en espiral hasta el destello.
Pero nadie ve a una voz
cuando muere de color,
ni hay un solo que resista
la disolución del fuego.

 

CON MI VOZ

Como la vieja corteza de este mundo,
hecha y deshecha,
almacenando el tiempo.

Como un guijarro en el fondo de los ríos,
rodando a tropezones
hasta pulir la forma.

Como macuquina de irregulares cantos,
batida a golpes
para labrar los signos.

Como muesca,
grito, molde, cauce,
cresta, remolino...
          en cada letra.

 

LOS TRINOS

El límite es la piel.
Encallecida por los golpes,
por palabras,
y la andanada incontenible,
incontenida,
de injurias
que buscan sepultarnos.

El límite es la piel.
Hacia adentro, sordos pájaros
saludan la mañana,
limpian sus alas dibujándoles el vuelo,
y alertan al tigre soñoliento,
que otra vez tendrá que desgarrarse
para permanecer enteros.

Poetas Clamor: Encuentros de escritores que comparten poemas, narrativa, publicaciones, antologías, presentaciones de libros, certámenes y premios