DELIRIO En que gota de lluvia
me deslizaré por tu ventana.
En que humo
de tu cigarrillo estaré.
En que mano
a tu mano entrelazada.
En que boca
morderás mi beso.
En que copa de vino
encenderé tu entraña.
En que abrazo
me abrazaré a tu cuerpo.
En que ojos
me encontrarè en tu mirada.
Hoy.
¿Y mañana?.
En que piedra
me abrazarè a tu tumba.
Cuando seas todo.
¡Cuando seas nada! CUANDO
VENGAS, HIJO MIO
La pancita crece, crece...
La ropa empezó a ajustarse.
Germinó la semillita que esperó
¡tan impaciente... tan constante! Para que nada le falte
ya le preparó su vientre.
Alimento, calorcito. Y comenzó a contarle
las canciones de cuna
que le cantaba la madre,
en la casa solariega entre glicinas y rosales. “Hijo de mis entrañas,
cuántas cosas voy a darte
cuando allá con las nueve lunas
vengas, para quedarte. Y mamarás de mi pecho
mil caricias esperándote
cuando hijo de mi alma
vengas, para quedarte!” |