Acuña Claudia Garcia de volver  
 

Nació en la Provincia del Chaco – Argentina.

Docente, Profesora de Lenguaje Artístico, de Dibujo y Pintura.

Dicta charlas sobre arte; siendo además artista plástica, poeta, ilustradora y prologuista de libros.

Socia de la S.A.D.E. (Filial Pcia Roque Saenz Peña), socia a su vez de Amigos de las Artes y de la Asociación de las Letras y las Artes de la que fuera su Presidenta en dos oportunidades.

Participó en varias antologías, diarios y revistas.

Actualmente es columnista de “Cita con el Arte” por la radio Onda Latina siendo varias veces invitada a participar de encuentros de poetas y artistas plásticos del país y del extranjero.

Obtuvo permios por sus poesía “Lágrima de Cristal” en la Fundación Gilbré y pr “Sobrevivir” en Antofagasta – Chile.

Publicó tres libros “Clépsidra”, ¡Columpio” y “Pináculo Celeste”, escribiendo asimismo dos libros más inéditos “Sombra de la Espuma” y “plumitas de Colores” (Poemas infantiles).

 

 

 

EL HUECO DE LA FLOR

En el hueco de las flores
se hallan, todas las miradas
de los ojos artísticos.
Hondos, profundos
cristalinos y puros
como gotas de rocío
que descansan en el óvalo
de la naturaleza
en su total dimensión.

 

SOBREVIVIR

Es importante sobrevivir
tener la frescura
y la pureza
de una flor espumosa
para elevarse
y llegar a la cumbre.

Es importante sobrevivir
tener el vigor
y la calma
de un río que fluya.

Es importante
construir la boca
de un puente gigante
donde habite la palabra
y la sangre del poeta.

 

LAGRIMAS DE CRISTAL

La lluvia con su lágrima de cristal
besaba temblorosa las hojas amarillas.
Sobre la mota de tierra, del bello parral.
Se la veía sedienta cubierta de gramillas.

La enramada, abrazaba su carga verdinegra
como una mole gigante de tornasol.
Las uvas se acariciaban con el sol,
y yo las comía como carne magra.

Deambulaba imaginándome en lo profundo del mar.
Por momentos quería fluir entre los peces del lugar.
De pronto me di cuenta, tenía el cuerpo erguido.

Contenía los puños abiertos y los ojos cerrados.
Mi cabellera se entretejía en el verde matorral.
Mientras la lluvia dejaba caer su lágrima de cristal.

 

ESPERANZA

Con la magia de la sorpresa,
se produjo la red de la esperanza.
Floreció el mundo nuevo.
Los pétalos blancos, quedaron
en suspenso; para constatar,
la verdadera pulcritud de la pureza.
el ingenio, puso a cuestas, su moño
de misterio, en el entorno de la
mismidad de la nada, entonces,
nació la ”nueva moral”, despavorida,
se dispuso a cabalgar, por los cerrojos
del sol.

 

EL MAR

El mar, utilizó los frutales del hielo,
y creó sus estatuas blancas,
bajo la tutela del infinito cielo,
al son de las marimbas,
les imprimió sonido y movimiento.
Ante tal desconcierto natural,
el suspiro del volcán, petrificó
las arenas; y la piedra, produjo
el habla del silencio.



CLEPSIDRA

Cuando Clepsidra maneja las cuerdas
del humo, se destraban los cerrojos del
sol. Dinamiza el pensamiento con la
fosforescencia intelectual que aletea
en el cerebro, y alerta a los hombres
con su energía primera. Los cuerpos se
lanzan entre los párpados calcinados
del sol y desde el fondo profundísimo
del Iris del ocaso contemplan apacibles,
los filamentos dorados de las
aguas.

 

Poetas Clamor: Encuentros de escritores que comparten poemas, narrativa, publicaciones, antologías, presentaciones de libros, certámenes y premios