SUICIDA
Suicida
que te arrojaste a mi paso,
desconocido amigo;
comprendo que la vida es dura,
que es difícil conjugar
largas horas con lágrimas,
tristeza con risa
en labios secos de morder los sueños
--lo comprendo.
Más debiste pensar
que la vida no es eso,
que al doblar una esquina
--una esquina cualquiera,
una esquina en el tiempo—
podías encontrar una sonrisa,
una sonrisa para ti, sonriendo.
NAT KING COLE
Negro de la risa negra
y de la sombra blanca
¿No grita en tu pecho
el negro que colgaron de una estaca?
¿No grita en tu garganta
la negra que ultrajaron los blancos de tu patria?
¿No gritan en tu alma
los negros que esclavizan
--los negros que no cantan—
y mueren siendo negros
con la piel quemada?
Nat King Cole
te pagan con dólares
en tu palma blanca
los mismos que privan a la piba negra
sentarse en la escuela con la piba blanca.
CHICO DE LA RUTA
En el medio de la ruta,
parado antes del semáforo
un nene, de unos diez años,
espera paren los autos.
(No sé si limpiaba vidrios
o vendía flores al paso;
empujado por el tránsito
casi no lo pude ver;
viajaba para hacer títeres
a escuela de Laferrer).
Un nene de unos diez años
en el medio de la ruta,
exponiendo a cada paso
su vida y nuestra esperanza
para lograr unos mangos.
En el medio de la ruta
ya lo hemos crucificado. |